RAPA NUI - ISLA DE PASCUA (CHILE). DIARIO DE VIAJE - COSTA DELIZIOSA - WORLD TOUR 2024 (PARTE 11)

 

Carlos y Carolina con los moáis más fotografiados. Sector Rano Raraku. Parque nacional Rapa Nui. Isla de Pascua. Chile.
Carlos y Carolina con los moáis más fotografiados. Sector Rano Raraku. Parque nacional Rapa Nui. Isla de Pascua. Chile.

Días 33 y 34: miércoles, 14 de febrero y jueves, 15 de febrero 

(Ver el final del artículo anterior, información acerca de la recogida del ticket numerado para desembarcar. 
Recordatorio: el último tender del segundo día era a las 16:45 horas). 

A las 08:00 horas el barco Costa Deliziosa llegaba a Rapa Nui*. 
*Como en Isla de Pascua - Rapa Nui ya hemos estado y mucha de la información que vaya a escribir puede resultar repetitiva, dejo dos enlaces de los viajes anteriores: 

https://carolinalaescritoraviajera.blogspot.com/2023/01/isla-de-pascua.html

https://carolinalaescritoraviajera.blogspot.com/2024/02/diario-de-viaje-la-vuelta-al-mundo-de_02125184923.html

Información acerca de la isla y del parque nacional Rapa Nui (febrero 2024)

-Documentos necesarios para desembarcar y embarcar: Costa Card (Tarjeta Costa) y AFFIDAVIT (declaración jurada rellenada), fotocopia del pasaporte y certificado COVID. 

Normas del parque nacional Rapa Nui 

El parque está protegido por la Ley 17.288 de Monumentos Nacionales. 
El 20 de marzo de 1995 fue declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO. 
Estas son las normas a seguir: 
-Todo visitante debe de comprar un ticket. 
-En la visita se debe de ir acompañado de un guía. 
-Respete los perímetros señalados. Rebasarlo puede acarrear grandes multas o pena de cárcel. 
-Queda totalmente prohibido tocar los móais, pisar las plataformas ceremoniales o llevarse piedras. Observar desde la distancia permitida. Evitar el impacto acumulativo. 
-Respete los vestigios arqueológicos, mantenga la distancia (1,50 metros) y permanezca en los senderos habilitados. 
-Respete las señalizaciones y restricciones. 
-Queda prohibido el uso de drones. 
-Las filmaciones y fotografías para uso comercial deben de ser autorizadas por Ma'u Henua. 
-No tirar basura en el parque, guárdesela y deposítela en las papeleras de Hanga Roa (u otras). 
-Las bicicletas solo pueden circular por los caminos, no por los senderos habilitados. 
-Está prohibido acampar.
-Está prohibido encender fuego. 
-Está prohibido fumar. 
-Está prohibido beber alcohol dentro del parque o entrar bajos sus efectos. 
-No se permiten mascotas. 
-Está prohibido hacer grafitis y rayaduras.

El Muto'i (Guardaparques) es una autoridad en el parque nacional Rapa Nui. Es la persona encargada de resguardar la seguridad de los visitantes y cuidar el patrimonio. 
Para garantizar una buena experiencia en el parque, siga las instrucciones del Muto'i (Comunidad indígena - Rapa Nui). 

Precio para el turista: 72.000 pesos chilenos.
Aceptan dólares estadounidenses y pago con tarjetas bancarias.
No aceptan euros.
En los quioscos especiales del puerto se pueden comprar las entradas. 
En los quioscos de cada sector hay que presentar la entrada para sellarla. 
Si se lleva el pasaporte y se pide también los ponen en él. 
Como en este tipo de crucero Costa se queda con los pasaportes, en caso de querer bajar a tierra con el pasaporte hay que solicitarlo con un día de antelación. 
La entrada al parque nacional Rapa Nui da acceso libre a todos los sectores, a excepción de Orongo y Rano Raraku. En caso de querer volver a visitar estos dos sectores hay que comprar otra entrada. 
No hay que perder la entrada. En caso de pérdida hay que comprar una nueva. 

OJO: salvo en Hanga Roa (ciudad, puerto y capital de la isla) y los sectores del parque nacional de Rapa Nui Tahai o Ahu Tahai y Anakena, es necesario ir acompañados de un guía local. 

En esta tercera vez a Rapa Nui, el grupo de españoles hicimos un recorrido completo por la isla de siete horas y media de duración. 
Nuestra guía fue Luisa y el conductor Eduardo

Amanecer en Rapa Nui, visto desde el Costa Deliziosa. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.
Amanecer en Rapa Nui, visto desde el Costa Deliziosa. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Rapanui - Isla de Pascua, vista desde el Costa Deliziosa. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.
Rapanui - Isla de Pascua, vista desde el Costa Deliziosa. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Rapanui - Isla de Pascua, vista desde el Costa Deliziosa. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.
Rapanui - Isla de Pascua, vista desde el Costa Deliziosa. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Rapa Nui (Pascua): el Ombligo del Mundo 

Hay lugares en el planeta que realmente pueden describirse como perdidos; no solo aislados, lejos de todo, sino también difícilmente accesibles. 
Uno de estos lugares es una pequeña isla del oceáno Pacífico; una piedra arrojada en medio del mar; una roca triangular que se parece a la isla italiana de Sicilia, pero ciento cincuenta veces más pequeña. 

Rapa Nui (Easter Island) políticamente pertenece a la República de Chile (continente americano), pero geográficamente forma parte de la Polinesia (Oceanía). 
Las tierras emergidas más próximas están muy lejos: al este Chile (a 3.756 kilómetros desde la ciudad de Santiago), al oeste Pitcairn, isla del archipiélago formado por Islas Pitcairn, a más de dos mil kilómetros de distancia. 

Como ni siquiera en medio de la nada se puede estar en paz, el domingo, 5 de abril 1722, llegó a esta isla un barco comandado por el almirante y explorador holandés Jakob Roggeveen de la compañía de las Indias Orientales. Y como ese día era la Pascua de Resurreción, se le bautizó con el nombre de Paaseiland (Isla de Pascua). Ese fue su nombre oficial, pero para sus habitantes, convencidos de estar solos en la Tierra, la isla era Te Pito o Te Henua: el Ombligo del Mundo. 
Con total probabilidad este nombre evocador, resultado de la traducción de los occidentales, no se refería a toda la isla, que quizá no tenía un nombre. De hecho, la palabra traducida como ombligo, significa también fin, cabo, y tal vez se refiera a uno de los tres cabos, de las tres puntas de la isla. 
Los habitantes modernos llaman a su isla Rapa Nui, un nombre más reciente, inventado en el siglo XIX por los marineros de Tahití, impresionados por su parecido con otra isla polinésica llamada Rapa. 
Desde primeros de agosto de 2018 su nombre oficial es Rapa Nui, que signifca Rapa Grande. 

El nombre Rapa Nui se extendió a otras lenguas, para referirse tanto a la tierra como a su gente; y también a su idioma (rapanui o pascuence). 

Al parecer el bucanero inglés Edward Davis, tras avistarla en 1686, la consignó como Tierra de Davis. Otros la avistaron; pero nadie la había considerado lo bastante interesante como para desembarcar en ella. La tripulación de Roggeveen fue la primera en poner los pies en esta tierra y encontrarse con sus habitantes, a los que el holandés describió como salvajes, pero hospitalarios (y algo ladronzuelos). Jakob Roggeveen y sus hombres no se quedaron en la isla demasiado tiempo, lo suficiente para matar a una docena de nativos y ver extrañas estatuas clavadas en el suelo. Eran asombrosas y enormes; fuera de lugar en esa pequeña tierra olvidada de la mano de Dios. Bustos monstruosos sin piernas, con una cabeza muy pequeña, comparada con el rostro.

Moáis en el sector Rano Raraku. Parque nacional Rapa Nui. Isla de Pascua. Chile. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.
Moáis en el sector Rano Raraku. Parque nacional Rapa Nui. Isla de Pascua. Chile. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Moáis en el sector Rano Raraku. Parque nacional Rapa Nui. Isla de Pascua. Chile. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.
Moáis en el sector Rano Raraku. Parque nacional Rapa Nui. Isla de Pascua. Chile. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

La isla estuvo olvidada durante 50 años. 
Fue redescubierta en 1770, cuando el virrey del Perú, preocupado por la presencia de piratas y buques de países competidores en las aguas de las colonias españolas, envió una expedición para conquistar las islas que podían servir como base para los extranjeros. Esta expedición, al mando de Felipe González Ahedo, cartógrafo español nacido en Santoña (provincia de Cantabria), encontró la isla y la cartografió. 
Era la primera vez que se dibujaba el primer mapa detallado de la isla.

Antes de zarpar, los oficiales españoles se pusieron el uniforme completo y leyeron públicamente la escritura en la que la isla se anexionaba a España con el nombre de Isla San Carlos, en honor al rey Carlos III. Y como era costumbre en la época se pidió a los nativos que firmaran el documento para confirmar el consentimiento. 
Obviamente, los nativos no comprendían nada de lo que decían los españoles, pero quizá estaban contentos de ver a otros hombres como ellos y de poder coger algunos objetos a los marineros, y así les complacieron. Sus líderes garabatearon algo en el documento. Uno de ellos dibujó un pájaro, parecido a los que están grabados en las tablillas de madera descubiertas con posterioridad. Se desconoce el valor que tenían estos signos para los nativos, tal vez ninguno; sin embargo se consideran un ejemplo de Rongorongo: la escritura de los nativos de Isla de Pascua. 
En verdad es un sistema de glifos (signos pintados o grabados). 
Otras civilizaciones han usado un sistema similar: los egipcios, los mayas...

Petroglifo. Sector de Orongo. Parque nacional Rapa Nui. Isla de Pascua. Chile. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.
Petroglifo. Sector de Orongo. Parque nacional Rapa Nui. Isla de Pascua. Chile. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Carolina con petroglifos. Sector de Orongo. Parque nacional Rapa Nui. Isla de Pascua. Chile. Foto tomada por Carlos Llorente Peláez.
Carolina con petroglifos. Sector de Orongo. Parque nacional Rapa Nui. Isla de Pascua. Chile. Foto tomada por Carlos Llorente Peláez.

El rongorongo no se ha podido descrifrar y nadie ha podido comprender su estructura. 
Aun considerada una forma de escritura, realmente no se sabe si lo es; pero de serlo, es uno de los pocos ejemplos en el mundo de escritura inventiva independiente, un fenómeno único en la Polinesia ya que la escritura no existía. 
Además de en las tabillas de madera, el rongorongo se ha encontrado en estatuillas y objetos ornamentales; y en petroglifos, es decir, grafitos grabados en las rocas. 
Los símbolos casi siempre son los mismos: aves, peces, plantas o simples signos geométricos. 
Cuando los nativos se dieron cuenta de que los europeos estaban interesados en los signos y símbolos y estaban dispuestos a pagar por ellos, comenzaron a producir muchas imitaciones, inundando el mercado de falsificaciones, dificultando incluso a día de hoy su datación. 
Las tablillas originales  (entre 1200 y 1600) son 21, más un bastón y 4 Rei-Miro.
El Reimido es un ornamento pectoral con forma de media luna creciente,  que se convirtió en el símbolo de la isla y aparece en la bandera nacional (Te Reva Reimiro).
Ninguno de estos objetos se encuentran en la isla de Pascua, todos están expuestos en diferentes museos del mundo y en colecciones privadas. 

En Akahanga se puede ver el Reimiro, símbolo de la isla que aparece en Te Reva Reimiro, la bandera nacional. Rapa Nui - Isla de Pascua. Chile. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.
En Akahanga se puede ver el Reimiro, símbolo de la isla que aparece en Te Reva Reimiro, la bandera nacional. Rapa Nui - Isla de Pascua. Chile. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Acerca de la escritura rongorongo, queda claro que los nativos no la comprendían. Este es uno de los misterios de Rapa Nui - Isla de Pascua.

Tras la llegada de Felipe González Ahedo, a la isla llegaron otros exploradores, entre ellos el británico James Cook en 1774 y el francés Jean-François de La Pérouse el 9 de abril de 1786. Todos la describieron de la misma manera: una tierra árida, sin árboles y cubierta de piedras; con una población de piel clara, escasa, completamente aislada y en condiciones miserables. Y describieron, también, las asombrosas y enormes estatuas, muchas demolidas, pero tan numerosas que presupone la existencia de una gran civilización.

Ya en aquella época los nativos no sabían explicar el origen de las grandes estatuas, a las que llamaban Moai Maea (Figura de Piedra). 
Cuando los misioneros les preguntaron por las estatuas, los nativos contestaron que representaban a los antepasados, refiriéndose hacia ellas como “estatuas que caminan”. 
Desde entonces los interrogantes siguen vigentes: ¿quiénes fueron los primeros habitantes de esta remota tierra? ¿Cómo llegaron a la isla? ¿Cómo y por qué esculpieron estas grandes estatuas? ¿Qué ocurrió con una civilización que debió de ser importante, lo bastante rica y avanzada como para construir estatuas de hasta diez metros de altura y ochenta toneladas de peso? 
Al no haber documentación escrita, no es fácil resolver las preguntas.
 
Moai Maea (Figura de Piedra). Rapa Nui - Isla de Pascua. Chile.
Moai Maea (Figura de Piedra). Rapa Nui - Isla de Pascua. Chile. 

James Cook se quedó dos días en la isla e intuyó algo importante: los nativos que vivían en la isla eran de origen polinésico. De hecho, en su barco viajaba un tahitiano, que al hablarles en su lenguaje se entendió perfectamente con ellos.

La isla de Pascua forma parte de uno de los vértices de lo que se conoce como “Triángulo Polinésico” (Hawai-Rapa Nui-Nueva Zelanda). 
Al ver el inmenso espacio que hay entre Hawai, Rapa Nui y Nueva Zelanda es lógico pensar que los primeros habitantes vinieron de Tahití. De ser así, tuvieron que realizar un viaje de miles de kilómetros, a bordo de canoas, sin tener un punto de referencia al que dirigirse. 

A día de hoy se acepta la idea de que la Polinesia comenzó a poblarse hace unos 5.000 años, cuando grupos del sudeste asiático, posiblemente de Taiwán, a lo largo de los siglos llegaron a las islas de Samoa y Tonga, donde se formaron los caracteres somáticos y linguísticos del grupo polinésico. Y desde allí, y durante casi un milenio, colonizaron la Polinesia Oriental, incluida la isla de Pascua. 
Sin embargo, algunos sostienen que la primera migración a Polinesia llegó del lado opuesto, es decir, de Sudamérica. Un viaje aún más largo y peligroso (Callao/Lima-Tahití). 

El principal promotor de esta teoria fue el aventurero y etnógrafo noruego Thor Heyerdahl (6 de octubre de 1914, 18 de abril de 2002), que estaba convencido de que los primeros habitantes de la Polinesia podrían haber sido amerindios. Y para demostrar que el viaje era posible, incluso en la época precolombina, construyó una balsa de madera, El Kon-Tiki, exactamente igual a la que hubieran podido construir los incas.

Y con esta balsa, el 28 de abril de 1947, seis hombres y un loro cruzaron el océano Pacífico, desde el Callao en Perú hasta un arrecife en el atolón polinésico de Raroia (Islas Tuamotu, sitas a 2.500 kilómetros al oeste de Pascua), al que llegaron -sanos y salvos-, el 7 de agosto de 1947. 

En 101 días navegaron casi 7.000 kilómetros, conducidos únicamente por los vientos y las corrientes. 

La aventura sirvió para que la teoría de Thor Heyerdahl acerca de que los amerindios poblaron la Polinesia alcanzara gran popularidad*. 
*La balsa se puede ver en el museo Kon-Tiki de Oslo (Noruega). 

Thor Heyerdahl estuvo un año (noviembre 1955 - abril 1956) en la isla de Pascua, liderando la primera campaña arqueológica en esa tierra: estudió las grandes estatuas, hizo una aportación fundamental al conocimiento de los mitos locales, aunque mantuvo firme su teoría de que los primeros colonizadores de la isla llegaron de Perú. 
A día de hoy se sabe que esto no fue así. El análisis del ADN en los restos óseos de los primeros habitantes confirmó el origen polinésico y la ascendencia asiática de los pueblos de la isla de Pascua.

Posiblemente la primera migración fue desde Magareva o Islas Marquesas. 
Pero esto no se puede saber con exactitud. Se cree que pudo ser en tiempos remotos. 
También se creía que los moáis eran muy antiguos; sin embargo, los estudios arqueológicos han demostrado que la colonización de los rapanui fue relativamente reciente. 
La teoría que prevalece es que comenzó en la Edad Media, entre 500 y 700, aunque los estudios más recientes adelantan la fecha al 1200. 
La mayoría cree que solo hubo una migración. 

Los polinésicos eran navegantes excepcionales que migraban por necesidad. Las islas donde vivían eran pequeñas, por lo que era necesario evitar la superpoblación para no agotar los recursos naturales. Cuando un jefe moría le sucedía el primogénito y los otros hijos partían en busca de nuevas tierras, llevándose a su famlia y amigos en grandes canoas. Además estaban las guerras entre clanes, donde los que las perdían debían abandonar el territorio. 
A esta regla generalizada, Rapa Nui fue una excepción. 

Cuando el primer grupo de migrantes llegó a la isla de Pascua quedó atrapado en este pequeño mundo, probablemente debido a la falta de madera adecuada para construir canoas. Quizá alguien intentó irse, pero no hay evidencias que prueben que lo lograra. En pocas generaciones el arte de la navegación se olvidó y este pequeño pueblo quedó completamente aislado durante mucho tiempo (más de un milenio).

Una leyenda local, trasmitida oralmente, cuenta cómo podría haber sido la historia. Desafortunademante los mitos locales se recopilaron muy tarde, hacia los años 30 del siglo XX, cuando ya se habían perdido las antiguas tradiciones, por ello los historiadores no les dan demasiada credibilidad.

El gran trabajo de recopilación del patrimonio cultural de Rapa Nui se lo debemos princialmente a dos religiosos que se establecieron en la isla: Eugène Eyraud o José Eugenio Eyraud (5 de febrero de 1820 - 23 de agosto de 1868), fraile laico francés de la Congregación de los Sagrados Corazones de Jesús y María, que en 1864 convirtió la isla de Pascua al cristianismo y Sebastián Englert (17 de noviembre de 1888 - 8 de enero de 1969), misionero, lingüista y etnólogo alemán, que llegó en 1935 y estuvo en ella treinta años, por lo que pudo aportar una parte muy importante de esta cultura. 
El misionero alemán está enterrado en la iglesia de la Santa Cruz de Hanga Roa y el museo antropológico de la ciudad lleva su nombre (Museo Antropológico Padre Sebastián Englert o Museo de Isla de Pascua). 

Según la leyenda, los primeros habitantes llegaron de una isla llamada Marae Renga, posiblemente del archipiélago de las Marquesas. 
El hijo del rey Hotu Matu'a (primer rey de la isla), habría sido derrotado por su hermano en la lucha por la sucesión al trono. 
Antes de partir, Hotu Matu'a envió a siete explorados para que buscaran una tierra donde instalarse. Los siete exploradores desembarcaron en la isla de Pascua y eligeron la playa de Anakena para que el resto de la gente desembarcara. Así fue como Hotu Matu'a se convirtió en el primer Ariki Mau (jefe supremo). 
A su muerte sus hijos se dividieron el territorio de la isla y fundaron los clanes.

Acerca de esto existe la leyenda de los Siete Exploradores: 
Hace muchos años en la Tierra había un continente llamado Hiva, que estaba gobernado por el rey Hotu Matu'a. 
Una noche el rey soñó que un desastre natural (diluvio) devastaría Hiva. 
Atemorizado, Hotu Matu'a mandó a siete jóvenes exploradores buscar tierras nuevas para poder habitar en ellas. 
Tras mucho navegar, los exploradores llegaron a una bella isla en mitad del mar. Y la isla, más tarde, fue habitada por el rey y su pueblo. 
Al tiempo, Hotu Matu'a ordenó que se construyeran siete moáis y se pusieran mirando al mar para homenajear a estos siete hombres que descubrieron la isla de Pascua. 

Los siete exploradores. Sector Ahu Akivi. Parque nacional de Rapa Nui. Isla de Pascua. Chile. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.
Los siete exploradores. Sector Ahu Akivi. Parque nacional de Rapa Nui. Isla de Pascua. Chile. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

A día de hoy la isla aparece “desnuda” y con poca vegetación; sin embargo, cuando los primeros habitantes llegaron a ella era un paraíso tropical, lleno de bosques con altos árboles, incluida la palmera endémica jubaea chilensis (palma chilena) de la familia de la más alta del mundo. 
De aquellas el suelo de la isla era muy fértil. 

La isla de Pascua - Rapa Nui es un gran complejo volcánico. 
(Todas las islas de la Polinesia son volcánicas). 
La isla se formó por la erupción de tres volcanes principales, a día de hoy inactivos, que comenzaron su actividad volcánica en el fondo oceánico, entre diez y doce millones de años.

Poike surgió hace unos doce millones y medio de años. Tiene una altura 370 metros. 
Rano Kau surgió hace un millón de años, aproximadamente. Tiene 324 metros de altura y un gran lago en su interior. 
Ma'unga Terevaka (Maunga Terevaka o Monte Terevaka) surgió hace doscientos cuarenta mil años. Tiene 510 metros de altura.

Caldera volcánica de Rano Kau. Rapa Nui - Isla de Pascua. Chile. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.
Caldera volcánica de Rano Kau. Rapa Nui - Isla de Pascua. Chile. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Caldera volcánica de Rano Kau. Rapa Nui - Isla de Pascua. Chile. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.
Caldera volcánica de Rano Kau. Rapa Nui - Isla de Pascua. Chile. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

La isla tiene 163 kilómetros cuadrados y un perímetro de 51 kilómetros. 
La ubicación de los tres volcanes le da su particular aspecto triangular. 

La última actividad volcánica significativa se remonta a unos 12.000 años, en la que surgieron los conos volcánicos que salpican Rapa Nui. 
La lava erupcionada por los volcanes submarinos se ha acumulado a lo largo del tiempo, formando relieves que emergieron del agua y se unieron para formar una sola isla. 

Debido a sus orígenes volcánicos, la isla se formó sobre una base de basalto, una roca volcánica. Por lo tanto, no tiene muchas playas (Anakena y Ovahe). Y está mayormente rodeada de acantilados. 

Playa de Anakena (Hanga Rau). Rapa Nui - Isla de Pascua. Chile.  Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.
Playa de Anakena (Hanga Rau). Rapa Nui - Isla de Pascua. Chile. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

La lava, también, ha formado numerosos túneles subterráneos que erróneamente se denominan cuevas (Ana Akahanga y/o Ana Kai Tangata). En realidad son túneles de lava. 
Muchas de estas galerías desembocan en el mar, a través de los acantilaros, y fueron usadas por los rapanui como lugares de culto o refugio durante siglos, como reflejan los grafitos de sus paredes.

Carolina en la entrada de Ana Akahanga. Rapa Nui - Isla de Pascua. Chile.
Carolina en la entrada de Ana Akahanga. Rapa Nui - Isla de Pascua. Chile.

Al emerger la isla solo era una enorme piedra pómez, pero con el paso de miles de años se fue cubriendo de bosques. 
Si hablamos de la flora, a día de hoy es una de las islas más pobres del Pacífico Sur. 
¿Qué ocurrió para borrar el paisaje de un modo tan radical? 
Durante un tiempo se pensó que en la isla hubo un cataclismo, una errupción devastadora; pero el terreno no ha mostrado evidencias de ello. Los volcanes se habían extinguido antes de la colonización. El único cataclismo fue la llegada del hombre. 

Como era habitual en las migraciones polinésicas, los primeros colonos trajeron plantas de ipomoea batatas (boniato o patata dulce), moreras, plátanos y árboles del pan; gallinas, cerdos y perros. Pero los cerdos y los perros no sobrevivieron y los árboles del pan no arraigaron.
Para hacer espacio a los cultivos comenzaron a deforestar cada vez más. Al mismo tiempo comenzaron a construir los moáis.

Los moáis han dado fortuna a la isla de Pascua; pero seguramente también fueron su desgracia. 
Gracias a los móais el mundo conoce la existencia de ese pedacito de tierra en mitad del océano. Y la gente ha tenido interés en la isla desde los tiempos de James Cook. 
A día de hoy el turismo vinculado a los moáis es prácticamente la única fuente de economía de Isla de Pascua - Rapa Nui. 
Los moáis han sido restaurados y reemplazados en sus plataformas ceremoniales (ahus) originales.

Cuando los primeros europeos llegaron a la isla la situación era muy diferente. Muchas de las estatuas habían sido derribadas y estaban tiradas en el suelo -tumbadas boca abajo-, cubiertas de barro. 

En 1866, cuando los misioneros se establecieron en la isla, no quedaba ni un solo moái en pie. 
¿Por qué una civilización que en 1200 aún está en la Edad de Piedra, que no conoce ni la rueda ni el metal y con tan pocos recursos, comienza a construir estatuas tan grandes y numerosas? 
Esparcidas por toda la isla hay unas novecientas. Su altura varía entre los 2,50 metros y más de 10 metros. 
Aunque todos los moáis se parecen, no hay ninguno igual. Porque tienen pequeños detalles que les diferencian. Pero todos tienen la misma expresión enigmática, severa.

Ahu Akahanga. Rapa Nui - Isla de Pascua. Chile. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.
Ahu Akahanga. Rapa Nui - Isla de Pascua. Chile. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Actualmente las cuencas de los ojos de los moáis, a excepción de Ko Te Riku, en el sector de Tahai o Ahu Tahai, están vacías; pero en su época de esplendor la órbita era de coral blanco y las pupilas con obsidiana (vidrio volcánico). La nariz es siempre larga y estrecha, los labios apretados y el mentón anguloso. El cuerpo “termina” en el abdomen. Los brazos están pegados al cuerpo. Las manos tienen unos dedos muy largos que se cruzan por debajo del ombligo. En la espalda tienen grabados símbolos en rongorongo. (Claro ejemplo de esto es Ahu Nau Nau o Ahu Ature Hoa del sector de Anakena).

Moái tumbado y quebrado en el sector Rano Raraku. Parque nacional Rapa Nui. Isla de Pascua. Chile. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.
Moái tumbado y quebrado en el sector Rano Raraku. Parque nacional Rapa Nui. Isla de Pascua. Chile. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Moái tumbado y quebrado en el sector Rano Raraku. Parque nacional Rapa Nui. Isla de Pascua. Chile. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.
Moái tumbado y quebrado en el sector Rano Raraku. Parque nacional Rapa Nui. Isla de Pascua. Chile. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Carolina en el sector Tahai o Ahu Tahai, delante del moái Ko Te Riku. Isla de Pascua. Chile. (Foto tomada en mayo de 2010).
Carolina en el sector Tahai o Ahu Tahai, delante del moái Ko Te Riku. Isla de Pascua. Chile. (Foto tomada en mayo de 2010).

Ahu Nau Nau o Ahu Ature Hoa (plataforma ceremonial) del sector de Anakena (Hanga Rau). Parque nacional de Rapa Nui. Isla de Pascua. Chile. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.
Ahu Nau Nau o Ahu Ature Hoa (plataforma ceremonial) del sector de Anakena (Hanga Rau). Parque nacional de Rapa Nui. Isla de Pascua. Chile. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Realmente los moáis -incluidos los que solo parecen cabezas-, tienen cuerpo. A lo largo de los siglos muchos quedaron enterrados bajo la tierra y los escombros. 

Algunos moáis tienen en la cabeza un extraño “moño o tocado”: el pukao.
El pukao es un cilindro de piedra rojiza que imita al peinado que se hacían los rapanui.
Ellos tenían una larga melena negra, que teñían de color rojo y se recogían en forma de moño o tocado (un “tomate”).

Pukaos en Akahanga. Rapa Nui - Isla de Pascua. Chile. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.
Pukaos en Akahanga. Rapa Nui - Isla de Pascua. Chile. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Pukaos en el sector Tongariki. Parque nacional Rapa Nui. Isla de Pascua. Chile. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.
Pukaos en el sector Tongariki. Parque nacional Rapa Nui. Isla de Pascua. Chile. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

En la cantera Rano Raraku se encuentra el moái Tuku Turi (en algunos escritos aparece como Tukuturi). Se cree que es el más antiguo. 
Como casi todo lo que rodea a la isla, este moái no deja de ser otro misterio. Porque mientras que todos están erguidos, Tuku Turi está arrodillado. 
En rapanui la palabra Tuku hace referencia a la postura de arrodillarse. La otra palabra (Turi) parece tener algo que ver con Rui, una tradición festiva de los rapanui en la que los que formaban parte del coro se arrodillaban para cantar. 
Tuku Turi fue descubierto en la expedición de Thor Heyerdahl. Y aunque al principio se creyó que se trataba de una mujer, tanto su forma corporal como la barba que presenta desechó la idea.

Ahu Tuku Turi o Tukuturi Sector Rano Raraku. Parque nacional Rapa Nui. Isla de Pascua. Chile. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.
Ahu Tuku Turi o Tukuturi Sector Rano Raraku. Parque nacional Rapa Nui. Isla de Pascua. Chile. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Ahu Tuku Turi o Tukuturi Sector Rano Raraku. Parque nacional Rapa Nui. Isla de Pascua. Chile. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.
Ahu Tuku Turi o Tukuturi Sector Rano Raraku. Parque nacional Rapa Nui. Isla de Pascua. Chile. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Según los estudios arqueológicos, los moáis se contruyeron entre el 1000 y a mediados de 1650.
Al principio las dimensiones eran bastante modestas (Tukuturi mide 3 metros, Ko Te Riku mide 5 metros y algunos moáis de la plataforma ceremonial Tongariki miden 7 metros), pero después comenzaron a construirse más y más altos (los de Rano Raraku miden 10 metros).

Plataforma ceremonial en el sector Tongariki. Parque nacional Rapa Nui. Isla de Pascua. Chile. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.
Plataforma ceremonial en el sector Tongariki. Parque nacional Rapa Nui. Isla de Pascua. Chile. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

De todos los moáis que fueron transportados -desde la cantera Rano Raraku-, Paro es el más grande y el único que pudo ser erigido en un ahu o plataforma ceremonial (Ahu Te Pito Kura). 
Paro mide casi diez metros de altura y se encuentra en la costa norte de la isla. 
Este moái está muy dañado, con el pukao supera los diez metros y pesa unas doscientas toneladas, más doce de “tocado”.

Paro. Sector Te Pito Kura. Parque nacional Rapa Nui. Isla de Pascua. Chile. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez (febrero de 2020).
Paro. Sector Te Pito Kura. Parque nacional Rapa Nui. Isla de Pascua. Chile. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez (febrero de 2020).

El frenesí por el que los rapanui construyeron cientos de estatuas, cada vez más grandes y monumentales, es un fenómeno muy extraño y constituye el enigma más fascinante de Rapa Nui - Isla de Pascua. 
No hay respuestas para tantas preguntas, solo hipótesis. 
Dejando de lado las más absurdas, como que los moáis fueron construidos por extraterrestres, lo más sensato es reconstruir la historia de la isla (o al menos intentarlo), según las teorías más acertadas. 

Las investigaciones científicas dicen que el pueblo rapanui alcanzó su momento de máxima prosperidad entre 1200 y 1500. 
La población era de 12.000 habitantes. 
El pueblo se dividía en 10 clanes principales. 
Cada clan estaba formado por un grupo familiar extenso y lo dirigía un jefe anciano. 
Los clanes se asentaban en la costa. La parte interna de la isla estaba deshabitada. 
Había un jefe supremo, el primer Ariki Mau, descendiente por línea paterna del mítico Hotu Matu'a (el primer rey de la isla). Y de él dependían los jefes de los clanes. 
La sociedad estaba dividida en clases, dirigida por una estricta jerarquía.

Al Ariki Mau se le atribuía un origen divino, por lo que su autoridad era indiscutible. La expresión de su poder sobrenatural era el maná, una energía espiritual, un fluido benéfico que se cree que fluye por la isla, incluyendo el mar, el cielo y las personas.  

Los miembros de una familia compartían la misma casa (hare paenga), que solo se utilizaba para dormir. Era un espacio pequeño, de 30 metros cuadrados, como máximo, sin ventanas y con forma de barco volcado. 

Las primeras descripciones que hicieron los navegantes de los nativos, con los lóbulos alargados de forma artificial cayendo hasta el hombro, a causa de los pesados adornos que se colocaban en ellos (epe roroa) confirmó la tradición oral, según la cual los clanes se dividían en dos tribus: Hanau Eepe (Orejas Largas) y Hanau Momoko (Orejas Cortas). 
Los jefes de la tribu de las Orejas Largas fueron los que comenzaron la tradición de los moáis.

Cuando el jefe de un clan moría se construía un zócalo de piedras: el ahu. 
El ahu no es una construcción inusual en la Polinesia. Las plataformas ceremoniales se encuentran en casi todas las islas. 
La característica de los de Rapa Nui - Isla de Pascua es que tienen un plano inclinado (en la parte delantera), hecho de piedras volcánicas redondas. 
El ahu era el mausoleo, la tumba familiar donde se enterraba a los miembros más importantes: líderes de clanes, grandes sacedotes... 
El cuerpo del difunto se ponía frente al ahu para que se descompusiera y se dejaba ahí durante dos o tres años. El esqueleto, ya purificado, se enterraba en las pequeñas celdas interiores del zócalo o en el plano inclinado. 
Se creía que los líderes más importantes podían convertirse en espíritus benignos y que su energía espiritual, su maná, pasaba a la estatua, que con posterioridad se colocaba en la plataforma ceremonial. Por tanto, el moái actuaba como intermediario entre lo humano y lo divino. Porque a través de él, los antepasados permanecían en contacto con la comunidad y la protegían, irradiando su energía benigna a las casas y cultivos de los clanes. 
Por este motivo todos los moáis miran al interior de la isla, dando la espalda al océano.
Cada clan tenía su moái (o moáis), por eso hay tantos.

Casi todas las plataformas ceremoniales (unas 350) se localizan a lo largo de la costa, dando la espalda al mar (como ya se ha dicho), salvo la que está en el sector Ahu Akivi. 
En el Ahu Akivi. hay siete moáis y son los únicos que miran al mar. 
Según la tradición oral estos moáis representan a los Siete Exploradores que fueron enviados por Hotu Matu'a y miran al Pacífico porque esperan la llegada del rey. 

Los siete exploradores. Sector Ahu Akivi. Parque nacional de Rapa Nui. Isla de Pascua. Chile. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez (febrero de 2020).
Los siete exploradores. Sector Ahu Akivi. Parque nacional de Rapa Nui. Isla de Pascua. Chile. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez (febrero de 2020).

Uno de los pocos moáis que están en el interior de la isla, -en terreno privado-, Ahu Huri-A-Urenga, está solo en la plataforma ceremonial y tiene cuatro manos (dos a cada lado). Posiblemente hace referencia a alguna deformidad física de la persona representada.
Ahu Huri-A-Urenga se uso como abservatorio solar.

Ahu Tongariki es el más grande y el más espectacular. 
Su plataforma ceremonial de más de 100 metros de largo presenta 15 moáis alineados. 
La mayoría de las estatuas de Ahu Tongariki tenían pukao. 

Estos quince moáis fueron derribados en el siglo XVII, durante el periodo de las luchas entre las tribus (guerras trivales). 
A estos hechos hay que añadir los daños que han sufrido a lo largo del tiempo, debido a las inclemencias climáticas, y a lo ocurrido en 1960. 

Los días 21 y 22 de mayo de 1960 el país fue azotado por tres terremotos, que a su vez dieron paso a una sucesión de movimientos sísmicos. Uno de ellos fracturó la región chilena de Temuco. La magnitud del terremoto fue de 9,5 grados. Los movimientos sísmicos originaron tres olas gigantescas. Una alcanzó la isla de Pascua. El tsunami devastó la zona de Ahu Tongariki.

En octubre de 1992 el Gobierno de la República de Chile y el Comité de Restauración de Moái de Japón, de mutuo acuerdo, firmaron un convenio para trabajar juntos, a fin de restaurar la plataforma y sus estatuas. 
Los trabajos terminaron en 1996, gracias a la cooperación de arqueólogos chilenos, japoneses y del pueblo pascuence. 
Tras la restauranción solo uno de los quince moáis lleva el pukao.

Carolina en el sector Tongariki. Parque nacional Rapa Nui. Isla de Pascua. Chile. Foto tomada por Carlos Llorente Peláez.
Carolina en el sector Tongariki. Parque nacional Rapa Nui. Isla de Pascua. Chile. Foto tomada por Carlos Llorente Peláez.

El gran Ahu Nau Nau o Ahu Ature Hoa de la playa de Anakena pertenecía a uno de los clanes más poderosos de la isla. 
Estos moáis se conservan muy bien porque estuvieron enterrados bajo la arena. 
Según la tradición oral Anakena es la cuna de la historia y de la cultura de la isla. Y en ella podría estar enterrada Vakai a Heva, la esposa de Hotu Matu'a. 
Vakai a Heva fue la primera mujer que dio a luz en la isla, convirtiéndose en la persona más importante, por ser la sembradora del futuro. 
Hotu Matu'a podría estar enterrado en Akahanga. 
Y en Ahu Te Peu -extremo opuesto a Akahanga-, está enterrada Ava Rei Pu'a, la hermana del rey. 
Desde estos dos lugares, donde descansan los cuerpos de los hermanos de sangre real, parte un eje que establece la aurora del solsticio de verano y el ocaso del solsticio de invierno. 

En este sector se encuentra uno de los moáis más antiguos: Ature Huki*.
*Este moái es del mismo estilo que Tukuturi (bajito y gordito).
Esta estatua pesa unas 30 toneladas y fue recolocada en su Ahu en 1956 (expedición de Thor Heyerdahl). Doce isleños levantaron la estatua en dieciocho días, ayudados de cuerdas y troncos. 
Hablar de cuerdas y troncos lleva a la pregunta: ¿cómo transportaron los rapanui estas enormas estatuas? 

Ahu Ature Huki Sector Anakena (Hanga Rau). Parque nacional Rapa Nui. Isla de Pascua. Chile. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.
Ahu Ature Huki Sector Anakena (Hanga Rau). Parque nacional Rapa Nui. Isla de Pascua. Chile. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

La mayor parte de los moáis se esculpieron en Rano Raraku (Laguna del Cráter con Surcos), una cantera de toba basáltica, dentro del cráter del volcán: el gran taller y centro de distribución de arte megalítico Rapanui y de la Polinesia*. 
*En mi primer viaje a Isla de Pascua (mayo de 2010) se podía visitar el cráter “de la cantera de moáis”. Pero hace años la laguna se secó y esta parte del sector se cerró. 

Carolina en la laguna del cráter del volcán Rano Raraku. Parque nacional Rapa Nui. Isla de Pascua. Chile. (Foto tomada en mayo de 2010).
Carolina en la laguna del cráter del volcán Rano Raraku. Parque nacional Rapa Nui. Isla de Pascua. Chile. (Foto tomada en mayo de 2010).

Añadir que los pukaos se construían en Puna Pau, la cantera de escoria roja. 
Entre la cantera de Rano Raraku y “la cantera de Pukaos” hay diez kilómetros de distancia. 

La materia prima con la que se esculpieron los moáis, la toba, es una piedra caliza, ligera y muy porosa. Esta piedra era muy fácil de trabajar, usando utensilios de basalto.

En las canteras trabajaban los Anga Moái, un clan que se ocupaba exclusivamente de construir las estatuas por encargo. 
En la pared de la cantera de Rano Raraku los Anga Moái trazaban el contorno del moái y poco a poco lo iban esculpiendo, ablandando la toba con agua. Después la estatua se limpiaba y se alisaba con piedra pómez y coral. 
Se calcula que un grupo de veinte personas tardaba unos ocho meses en terminar una estatua. 
No cabe duda que los moáis era muy preciados y costosos. 
Terminado el moái llegaba el trabajo más complicado: trasladarlo hasta su ubicación definitiva. Llegados a este punto nos hacemos la siguiente pregunta: ¿cómo trasladaron a estos gigantes de piedra a lugares que estaban alejados a más de diez kilómetros de distancia para alzarlos sobre las plataformas sagradas? 
Algunas de teorías al respecto son las siguientes: arrastre, deslizamiento sobre rodillos o mediante balanceo; pero la más aceptada es que los movían del mismo modo que se mueve a los objetos pesados.
Puesto de pie, ataban cuerdas en la parte más alta de la cabeza del moái, las cuales eran tiradas por tres filas de hombres (dos laterales y una posterior). De ahí cobra vida el nombre con el que los llamaban “estatuas que caminan”.

Una vez que el moái estaba alzado sobre el ahu quedaba poner el pukao.
Acerca de cómo lo hacían hay muchas teorías. La más reciente es que usaban la técnica parbuckling. Aunque... Como lo hicieron, nunca lo sabremos.

Todas las teorías implican el uso masivo de cuerdas y troncos de árboles. Pero a la llegada de los europeos en la isla no había ni un solo árbol.
 (Los que hay actualmente se han plantado en tiempos recientes).

En la cantera de Rano Raraku hay cientos de estatuas. Algunas preparadas para ser transportadas, otras en la primera fase de trabajo, como si el lugar hubiera sido abandonado. 
¿Qué ocurrió?
 La respuesta más fidedigna nos la da la tierra. 
Durante un periodo muy largo (unos quinientos años) la paz reinó en la isla de Pascua y se cultivó en casi toda su extensión, lo que propició que la población aumentara exponencialmente. 

Poco después de la llegada de los primeros habitantes la isla sufrió una violenta desforestación: los rapanui talaban los árboles más rápido de lo que crecía el bosque. Los talaban para poder cultivar la tierra, para construir sus casas y para poder trasladar a los moáis. 
A medida que aumentaba la población y disminuían los recursos se cuestionó el poder de los jefes de los clanes. Lo que provocó que los jefes impusieran la construcción de moáis y plataformas ceremoniales cada vez más grandes, no solo como símbolo de poder, sino también para congratularse con las divinidades, que ya no eran benevolentes. 
Si se hubiera terminado el último moái -Te Tokanga-, hubiera tenido 21,65 metros de alto. Y hubiera sido el más grande.

Te Tokanga, el moái más grande de Isla de Pascua en la ladera sur de la cantera Rano Raraku (Parque nacional Rapa Nui). Chile. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.
Te Tokanga, el moái más grande de Isla de Pascua en la ladera sur de la cantera Rano Raraku (Parque nacional Rapa Nui). Chile. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez. 

En este delirio colectivo no dejaron ni un árbol y las altas palmeras se extinguieron. Por el polen se sabe que alrededor del 1500 el bosque desapareció. Sin palmeras no se podían construir las canoas para pescar, y mucho menos hacer las cuerdas y los rodillos para transportar a los moáis.

La desforestación, también, provocó la desecación del terreno y los isleños comenzaron a cazar aves marinas; y una vez extinguidas, comenzaron a comerse los unos a los otros. 
Las estatuillas de esa época (kavakavas, siglos XV-XVI), muestran figuras delgadas, con las costillas marcadas, señal inequívoca de carestía y hambre. 
Una leyenda local habla acerca de las guerras trivales entre las tribus de Las Orejas Largas y Las Orejas Cortas. 
Como todo lo ocurrido en la isla de Pascua, nunca sabremos la verdad. 
Pero sí hubo guerras cruentas y muy violentas. 

En la película Rapa Nui (1994), dirigida por Kevin Reynolds y producida por Kevin Costner y Barrie M. Osborne, se puede ver de forma muy creíble lo que pudo haber ocurrido. 

Entre 1700 y 1800, los moáis fueron derribados, uno a uno, por los isleños durante las guerras de los clanes.

Acabada la era de los moáis, y dado que la adoración a los antepasados y el sistema hereditario de los arikis se había desprestigiado, en la isla de Pascua nació una nueva religión: el culto al Hombre Pájaro. Junto al cráter del volcán Rano Kau se construyó la aldea ceremonial de Orongo.
Orongo es una aldea sagrada, formada por numerosas estructuras elípticas -similares a iglús de piedra-, hechas con losas de basalto.
En este centro religioso (el único que había en la isla), se veneraba a Make-Make (o Makemake), la nueva deidad. Y en su honor, al comenzar la primavera, se celebraba el ritual anual Tangata Manu (Hombre Pájaro).

Hombre Pájaro (sumo sacerdote) está representado en las rocas de Orongo. Tangata Manu tenía cuerpo de hombre y cabeza de pájaro. 
A menudo llevaba un huevo en la mano, como símbolo de fertilidad.

Aldea ceremonial de Orongo (Parque nacional Rapa Nui). Isla de Pascua. Chile. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.
Aldea ceremonial de Orongo (Parque nacional Rapa Nui). Isla de Pascua. Chile. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Aldea ceremonial de Orongo (Parque nacional Rapa Nui). Isla de Pascua. Chile. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.
Aldea ceremonial de Orongo (Parque nacional Rapa Nui). Isla de Pascua. Chile. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Aldea ceremonial de Orongo (Parque nacional Rapa Nui). Isla de Pascua. Chile. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.
Aldea ceremonial de Orongo (Parque nacional Rapa Nui). Isla de Pascua. Chile. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Representación de Tangata-Manu (Hombre-Pájaro) en el sector de Orongo. Parque nacional Rapa Nui. Isla de Pascua. Chile.
Representación de Tangata-Manu (Hombre-Pájaro) en el sector de Orongo. Parque nacional Rapa Nui. Isla de Pascua. Chile.

El gaviotín apizarrado (o gaviotín pascuence) marcaba el calendario de la competición. 
El ave llegaba en septiembre, en grandes bandadas. Sus estridentes gritos se escuchaban desde muy lejos. 

Los participantes descendían por el escarpado acantilado, se zambullían en el agua y nadaban hasta el islote, que está a 1,3 kilómetros de Orongo. 
Ya en el islote esperaban días o semanas al ave migratoria. 
Cuando manutara llegaba cogían su primer huevo, se lo ataban a la frente y regresaba a la aldea. 
El ganador o el jefe a quien representaba era investido como Tangata-Manu. 
El nuevo Hombre-Pájaro era considerado Tapu (sagrado) y durante un año vivía en una cueva, llevando una vida ascética, mientras su tribu gobernaba la isla. 

Motu Kao Kao, Motu Iti y Motu Nui (vistos desde el sector de Orongo del parque nacional Rapa Nui). Chile. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.
Motu Kao Kao, Motu Iti y Motu Nui (vistos desde el sector de Orongo del parque nacional Rapa Nui). Chile. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Con la llegada de los misioneros, que convirtieron a los rapanui al cristianismo, la adoración al dios Makemake y la ceremonia dejó de celebrarse. 
La última ceremonia se realizó hacia el 1867.

A decir verdad la historia no ha sido benévola con la isla. 
La población, drásticamente mermada a la llegada de los europeos, rozó la extinción. 
En 1862 más de mil isleños fueron capturados en un solo día por traficantes de esclavos peruanos y les deportaron a las Islas Chincha en Perú para trabajar en la extracción de guano. Entre ellos se encontraban el rey y la clase aristocrática y sacerdotal, perdiéndose así, toda memoria de las antiguas tradiciones. 

A través de los gobiernos de Francia e Inglaterra, la iglesia católica presionó al gobierno peruano y consiguió la repatriación de los supervivientes; pero fue aún peor. 
Del centenar de rapanui que abandonaron Perú solo unos quince llegaron vivos a la isla de Pascua, trayendo consigo los gérmenes de la tuberculosis y la viruela. 
Tras las epidemias la población quedó reducida a 600 habitantes.
 
La siguiente desgracia llegó en 1868 de la mano del marinero y comerciante francés Jean-Baptiste Onésime Dutrou-Bornier. Hombre violento y sin escrúpulos, compró muchos terrenos a cambio de pedazos de tela, expulsó a los isleños de las aldeas y creó su particular reino. 
Finalmente la población se reveló y Dutrou-Bornier fue asesinado*. 
*Jean-Baptiste Onésime Dutrou-Bornier (19 de noviembre de 1834 - 6 de agosto de 1876) está enterrado en Hanga Roa. 

En 1976 solo quedaban 111 rapanui en la isla.

En 1888, Chile se anexionó unilateralmente la isla de Pascua, para convirtirla en la base de la ruta oriental. 
La explotación del territorio se confió a la empresa chilena propiedad escocessa CEDIP (Compañía explotadora de la isla de Pascua), que la convirtió en una gran granja de ovejas, confinando a los habitantes en Hanga Roa. 
En 1935 el gobierno chileno rescindió el contrato con CEDIP y todos los yacimientos arqueológicos se agruparon en el llamado parque nacional Rapa Nui, que ocupa 71,3 kilómetros cuadrados (más de tres cuartas partes de la isla). 

Una reforma constitucional -Ley 20 193, publicada el 30 de julio de 2007-, declaró la isla como un "territorio especial" de Chile, lo que supuso una mayor autonomía para los rapanui. 

A día de hoy, más que por la independencia, se lucha para que a los nativos se les devuelva la tierra, ya que solo poseen Hanga Roa. Desde hace tiempo piden a Chile y a la ONU que les devuelvan el territorio del parque. 

La población actual de Rapa Nui es de casi 8.000 habitantes. Casi todos viven del turismo. 
El Aeropuerto Internacional Mataveri se amplió en 1986. Es usado en exclusividad por la aerolínea chilena LATAM, como vía de tránsito. Por tanto el trayecto Santiago de Chile-Isla de Pascua es un vuelo compartido con destino final a Papeete (capital de Tahití, capital de la Polinesia Francesa). 
Duración del vuelo: 5 horas y 40 minutos a la ida y 4 horas y 45 minutos a la vuelta.


Como todo en la vida, el turismo tiene un lado bueno y un lado malo: los más de cien mil visitantes que llegan cada año impulsan la economía; pero también ponen en peligro el patrimonio histórico de la isla. Por lo tanto, es muy importante seguir las normas del parque nacional Rapa Nui. 
Quien ama a los moáis: NO LOS TOCA. LOS ADMIRA.

Letrero NO TOCAR. Moái en el sector Akahanga del parque nacional Rapa Nui. Isla de Pascua. Chile. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.
Letrero NO TOCAR. Moái en el sector Akahanga del parque nacional Rapa Nui. Isla de Pascua. Chile. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Quien ama Rapa Nui - Isla de Pascua, disfruta de ella, respira el particular aroma que desprende, duerme en uno de sus hoteles, come o cena en los restaurantes, compra souvenirs... 

Y hablando de souvenirs, y para terminar, en Internet se vende un moái dispensador de pañuelos de papel (moái dispenser). 
La web que los publicita explica que los moáis tienen la nariz muy grande porque siempre estaban resfriados. 
(Una teoría muy interesante que tendrá que ser analizada y estudiada en otro momento). 

Nota final: Tapati Rapa Nui 

Tapati Rapa Nui es el festival cultural más grande de la isla de Pascua y de la Polinesia. 
La Tapati (Semana) se celebra durante las dos primeras semanas de febrero. Está asociada a la primavera y es un homenaje a las tradiciones del pueblo rapanui. 
En la Tapani se realizan competiciones físicas de deportes ancestrales. Y la elección simbólica de la reina de la Tapati, a la que se presentan dos candidatas. 
Los habitantes de la isla se involucran al cien por cien con el festival.
Durante la Tapati la isla se masifica. 
Para quien tenga intención de viajar a Rapa Nui en estas fechas debe de reservar con bastante antelación los vuelos y el alojamiento. 

Letronas TAPATI en Rapa Nui - Isla de Pascua. Chile. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.
Letronas TAPATI en Rapa Nui - Isla de Pascua. Chile. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Lo que nunca hubiera querido escribir 

En la escala en Rapa Nui - Isla de Pascua, Costa discriminó a los pasajeros y los que no teníamos excursiones con ellos no pudimos bajar el primer día. Tampoco pudieron bajar los que tenían excursiones con Costa por la tarde. 
Por lo ocurrido presenté una hoja (escrita por ambas caras), ya que según ellos, no tienen hojas de reclamación. 
Acerca de este episodio “negativo” prefiero no entrar en detalles, porque quiero guardar un recuerdo positivo del viaje. 

A las 18:00 horas zarpábamos hacia Isla Pitcairn. 
Por problemas de desanclaje la hora oficial se retrasó. 

Invitación de Costa: visita guiada 

Esta mañana nos habían dejado en el buzón del camarote una invitación para hacer una visita guiada exclusiva al almacén, el día 16 de febrero (es decir, mañana), a las 11:00 horas. 
La invitación es por ser socios del Club Gold. 
Punto de reunión: Bar Alcazar (Puente 2). 

“Bodas a bordo del Costa Deliziosa” 

En la tertulia nocturna que hace el grupo de españoles, al que yo no suelo ir por estar acostada o dormida, Jesús (el bilbaíno que vive en Valladolid), ha dicho que a J.J. Benítez -consagrado escritor español, autor, entre otros libros, de los Caballos de Troya, que está en el crucero, y con quien ya coincidimos en febrero de 2020, cuando hicimos el segundo tramo de la Vuelta al Mundo (también a bordo del Costa Deliziosa)-, y a su actual pareja -Inma-, les ha casado el capitán. 
No sé si esto será verdad. De serlo, que cada cual haga lo que quiera con su vida. 

Día 35: viernes, 16 de febrero. Navegación 

En la madrugada del 15 al 16 de febrero las agujas del reloj se han retrasado una hora (a las tres han vuelto a ser las dos). 

Vestido adecuado, actuación en el Teatro Duse (Puentes 2 y 3) y Revival Party 

Ropa sugerida para la velada: gala. 
Espectáculo en vivo: Delicious. 
A las 19:45, en Grand Bar Mirabilis (Puente 2) en Revival Party, la gente bailaba a ritmo de la música de los años 70 y 80. 

Día 36: sábado, 17 de febrero. Navegación 

En la madrugada del 16 al 17 de febrero las agujas del reloj se han retrasado una hora (a las tres han vuelto a ser las dos). 

Vestido adecuado y concurso The Voice of the Sea en el Teatro Duse 

Ropa sugerida para la velada: casual. 
En el Teatro se puede participar como público, para votar al cantante preferido y descubrir que pasajero del World Tour 2024 será “la voz del crucero”. 

Sentados en los asientos del teatro, y antes de que diera comienzo el concurso, hemos estado hablando con José y Lola, un matrimonio amigo que vive en Tres Cantos (Madrid). 
Lola nos ha dicho que en lo que llevamos de crucero han fallecido cinco personas. Y que la Vuelta al Mundo que está haciendo MSC no han dejado desembarcar a los pasajeros en catorce puertos de África, por haber enfermos de malaria. 
-Comenzaron con diarrea y creían que era gastroenteritis-. Dijo ella. 
Pues así estamos a veces nosotros, pensé yo. Y los que no se cagan, están estreñidos. Y si no, estamos tosiendo. Porque esto parece el barco de las toses. 

Por Carolina Olivares Rodríguez.

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